La H3C de Bambu Lab es una impresora 3D de gran formato diseñada en torno a nueve boquillas independientes, que permiten a los usuarios combinar colores, materiales, tamaños de boquilla y diámetros de filamento en una misma impresión. Su precio inicial es de 2.500 dólares e incluye el sistema de nueve filamentos y el Sistema Automático de Materiales (AMS), que forma parte integral de la máquina, en lugar de ser un accesorio independiente.

La impresora tiene un volumen de impresión de 330 × 320 × 335 milímetros y alcanza una velocidad máxima del cabezal de 1.400 milímetros por segundo. Sus extremos calientes totalmente metálicos pueden llegar a 350 °C, mientras que la cama de impresión puede alcanzar los 120 °C. La máquina admite materiales como PLA, PETG, ABS, ASA, filamentos con fibra de carbono y TPU, en diámetros de 1,75 mm y 2,85 mm. Los tamaños de boquilla opcionales incluyen 0,2 mm, 0,6 mm y 0,8 mm, además de la estándar de 0,4 mm.

El sistema de nueve boquillas, al que Bambu Lab llama Swaptek, está diseñado para calentarlas mediante calentamiento por conducción. En la reseña se observó que su velocidad práctica era comparable a la de una Prusa Core One con INDX, y se señaló que el sistema de la H3C utiliza conexiones de datos y alimentación para cada herramienta y puede calentar una boquilla en unos seis segundos. La H3C también admite filamentos de distintos diámetros, lo que amplía las posibilidades de combinar materiales y niveles de detalle.

Esa flexibilidad puede ser útil con el TPU blando, que resulta difícil de alimentar a través de un AMS cuando es muy flexible. La H3C puede utilizar TPU más grueso de 2,85 mm, que es más fácil de alimentar, y aun así producir un material flexible una vez fundido. También puede combinar, por ejemplo, una boquilla más ancha y un filamento más grueso para el relleno con una boquilla más estrecha y un filamento más fino para las paredes exteriores detalladas. Dos ranuras del AMS cuentan con cámaras de calentamiento activo para los materiales que deben mantenerse calientes y secos.

Las primeras pruebas prácticas revelaron que la H3C producía modelos de buen aspecto cuando las impresiones se completaban correctamente y que sus boquillas gestionaban eficazmente los proyectos multicolor. La impresora también detectó algunos fallos y se detuvo para avisar al usuario. Sin embargo, algunas impresiones altas fallaron cuando se cayeron los soportes o la torre de purga, sobre todo durante las pruebas al 125 % de velocidad. La reseña también indicó que la aceleración estándar podía contribuir a los errores y describió la máquina como compleja, con numerosos posibles puntos de fallo.

La H3C es físicamente grande: mide 493 × 571 × 587 milímetros y, según el reseñista, alcanzaba una altura de 63 pulgadas sobre un carrito con ruedas que se vende por separado. La configuración se describió como sencilla, pero lo bastante incómoda como para recomendar tener a otra persona disponible. La evaluación inicial la describió como una máquina de gama alta dirigida a usuarios experimentados que buscan opciones de impresión más complejas, y señaló que las pruebas seguían en curso y que todavía no se había asignado una puntuación completa.

Fuentes: CNET.