Architectural Digest ha reunido siete mantas de sofá que sus redactores han probado para relajarse en casa, trabajar en un escritorio y abrigarse en las noches frías. La selección tiene en cuenta la suavidad, los materiales, el diseño y los requisitos de cuidado, e incluye tanto opciones aptas para lavar a máquina como mantas que requieren una limpieza más delicada.
La manta Ezcaray Matisse es la mejor opción en general de la publicación. Fabricada en España con una mezcla de 50 % mohair, 48 % lana y 2 % poliamida, mide 51 por 78 pulgadas y está disponible en seis combinaciones de colores. AD elogia sus colores vivos y su tacto sedoso, aunque señala que es cara y que solo admite limpieza en seco.
Para quienes buscan cachemira, la guía recomienda la manta de cachemira mongola de Quince, confeccionada con cachemira mongola de grado A al 100 %. Disponible en dos tamaños y 12 colores, se describe como suave y cálida, sin resultar pesada. Su principal inconveniente son las instrucciones de lavado a mano.
La manta Summit de Pom Pom at Home es la opción más mullida. Su tejido de imitación de mohair, 100 % poliéster, tiene un acabado cepillado, y la manta se puede lavar a máquina con agua fría y secar en secadora a baja temperatura. AD dice que es afelpada y cálida, aunque la superficie puede engancharse en las esquinas afiladas de los muebles.
La opción de diseño es la manta Girard de Herman Miller, que recrea un diseño de múltiples franjas de Alexander Girard. La manta, de 54 por 64 pulgadas, está hecha de 82 % lana y 18 % algodón, y viene en siete colores. AD destaca su tacto suave y su diseño distintivo; debe lavarse en seco.
Para un tejido con textura, la guía elige la manta Grand Waffle de Boll & Branch. Hecha de lana merina al 100 %, tiene un tacto similar al de un suéter y flecos anudados. La manta de 50 por 70 pulgadas está disponible en cuatro colores y solo se puede limpiar localmente.
La manta Celine de Sferra es la de diseño más detallado de la selección, con un tejido de espiga de algodón y 22 opciones de color. Mide 51 por 71 pulgadas y se puede lavar a máquina por separado, en un ciclo delicado con agua fría. AD señala que los bucles de hilo pueden engancharse con facilidad.
La manta de cama Weekend Wash de Brooklinen es la opción ligera. Aunque se vende en tamaños de cama que van desde individual hasta California king, AD dice que su confección de algodón permite doblarla sin que ocupe mucho volumen. Se puede lavar a máquina y sus pespuntes en cuadrícula añaden textura. El material puede necesitar varios lavados para suavizarse.
Fuentes: Architectural Digest.