Una imagen del televisor que se ve tenue, demasiado fluida o con colores poco naturales puede deberse a los ajustes y no a una pantalla defectuosa ni a una mala calidad de transmisión. Tres cambios pueden ayudar: desactivar los modos de ahorro de energía, apagar la interpolación de movimiento y cambiar a un preajuste de imagen Cine o Filmmaker.
Los modos de ahorro de energía y Eco pueden limitar la retroiluminación del televisor o usar un sensor de luz ambiental para atenuar la pantalla. Desactivar estas opciones en los ajustes generales o de imagen puede permitir que la pantalla alcance su brillo máximo y hacer que las zonas luminosas y el contenido HDR se aprecien mejor.
La interpolación de movimiento, que a veces aparece como TruMotion, Picture Clarity o Motionflow, crea fotogramas artificiales entre los originales para que el movimiento parezca más fluido. Aunque este efecto puede ser adecuado para los deportes en directo, puede hacer que las películas y las series dramáticas parezcan menos cinematográficas. Al desactivarla, se recupera la presentación original del movimiento.
Muchos televisores usan por defecto los modos de imagen Estándar o Vívido, que pueden generar blancos estridentes y colores exagerados. El modo Cine o Filmmaker reduce procesos como la nitidez de contornos y los aumentos artificiales del contraste, y emplea un balance de color más cálido. Al principio, la imagen puede parecer amarillenta, pero los tonos de piel, las sombras y los detalles finos deberían verse más naturales.
Fuentes: Tom's Guide.