Un apartamento de 322 pies cuadrados en el complejo residencial Vidny Gorod, a unas cuatro millas de Moscú, fue renovado como regalo sorpresa para su propietaria, Lara. Su hija, Marta, y su yerno supervisaron el proyecto junto con la diseñadora de interiores Polina Chumakova, de Lagolga Buro. Lara vio la vivienda por primera vez una vez terminada la renovación.

El diseño refleja el amor de Lara por la cocina y la repostería, y otorga un lugar destacado a la cocina en la distribución. La zona de trabajo está junto a una ventana con vistas a un patio, y el apartamento se planificó para recibir a la familia, incluidas las reuniones de fines de semana y días festivos.

Chumakova combinó el diseño contemporáneo con detalles clásicos, nogal natural y elementos vintage seleccionados. La distribución original incluía un voluminoso pilar de carga y dos baños pequeños separados. Como no se podía mover el pilar, el diseño lo integró en un amplio armario en la entrada. Los baños se unificaron, creando un espacio más cómodo y más capacidad de almacenamiento.

La escasa luz natural también influyó en la elección de los acabados. El equipo sustituyó un porcelanato claro que en el apartamento se veía más beige de lo esperado y ajustó la paleta para mantener el interior luminoso y cálido. En lugar de depender de una sola fuente de luz, el plan incluye iluminación de techo, lámparas colgantes, luces de acento en las vitrinas y focos; en total, se utilizan unos cinco tipos de iluminación en toda la vivienda.

Los muebles flexibles permiten que las habitaciones pequeñas cumplan más de una función. Un sofá cama sustituye a una cama tradicional y deja espacio para relajarse y pasar tiempo juntos durante el día. La zona de comedor también se diseñó sin una lámpara fija sobre la mesa, para que esta pudiera colocarse de distintas maneras.

Los muebles de almacenamiento a medida de la entrada y el salón se diseñaron para integrarse en el interior. El verde oliva destaca en la entrada, mientras que el blanco lechoso se utiliza alrededor del sofá cama; hay toques de naranja en detalles como un puf y una lámpara de pie. El nogal está presente en todo el apartamento, junto con baldosas de entrada decoradas con pequeños detalles negros y molduras en las paredes que aportan profundidad.

El resultado combina referencias tradicionales, como las molduras de nogal y las lámparas de formas vintage, con muebles de dimensiones adecuadas para la vivienda compacta. El artículo, publicado originalmente en AD Italia, describe el proyecto como una forma de crear un hogar cálido y adaptable para Lara, sin renunciar al espacio para la vida familiar.

Fuentes: Architectural Digest.