Limpiar los zócalos puede implicar agacharse para quitar el polvo de los bordes de cada habitación. Una alternativa sencilla consiste en ponerse en el pie un calcetín limpio y ligeramente húmedo y pasarlo por las molduras, según un relato en primera persona publicado por Apartment Therapy.
La autora probó el método después de ver un video de TikTok del creador @jaroslavskiy0. Para la prueba, humedeció la punta de un calcetín y dejó seco un segundo calcetín para usarlo después. Empezó por el baño, donde se había acumulado polvo a lo largo de los zócalos.
El calcetín húmedo recogió la mayor parte del polvo, y la autora cuenta que limpiar los zócalos del baño llevó aproximadamente un minuto y no tuvo que agacharse. Para continuar en otra habitación, sacudió el polvo de los calcetines sobre el cubo de la basura antes de volver a ponérselos. Después, los dejó secar al aire y los puso en el cesto de la ropa sucia.
La técnica utiliza algo que ya se tiene en casa y evita manipular una escoba, una fregona o un utensilio de limpieza específico. Para los zócalos más sucios, la autora sugiere probar con una pequeña cantidad de una solución de limpieza suave. El relato también señala que el método puede ser una opción para que los niños ayuden con las tareas domésticas.
Fuentes: Apartment Therapy.