Las pinturas de Yoshitomo Nara pueden venderse por millones, pero sus personajes también aparecen en habitaciones de residencias universitarias, tiendas de segunda mano y artículos cotidianos de decoración del hogar. Las imágenes del artista japonés han ganado seguidores entre la generación Z, cuyos miembros quizá reconozcan las expresivas figuras de cabeza redonda sin saber quién las creó.
Un cenicero vintage ilustra su atractivo. Terrell Brown encontró uno en una tienda Goodwill de Illinois por 10 dólares. Mostraba a una chica de aspecto feroz fumando y llevaba las palabras «Demasiado joven para morir». Brown reconoció la imagen, pero no al artista. Después de publicarlo en Reddit, un comentarista identificó a Nara. Más tarde, Brown vendió el cenicero, todavía en su empaque original, en eBay por 2.860 dólares.
Los personajes de Nara suelen combinar una apariencia inocente con expresiones desafiantes o melancólicas. Algunos llevan mensajes como «No a las armas nucleares» y «El rock and roll no ha muerto». Ese contraste ha contribuido a que las imágenes circulen más allá de las galerías y aparezcan en productos como bolas de nieve, lámparas y vendas, así como en mercados en línea y redes sociales.
El artista también ha colaborado con la diseñadora de moda Stella McCartney en productos de edición limitada y con Yoshiki, líder de X Japan, en el diseño de los envases de su marca de vinos de Napa Valley. Al mismo tiempo, las obras de Nara son adquiridas por compradores adinerados e instituciones. Marc Benioff, fundador de Salesforce y coleccionista de larga trayectoria, lo describe como uno de los artistas más importantes de la actualidad.
La brecha entre las bellas artes y los productos comerciales es especialmente visible ahora que David Zwirner inaugura en Nueva York una importante exposición individual de la obra de Nara. La muestra, comisariada por el artista, reúne pinturas, dibujos y esculturas en las dos sedes de la galería en Chelsea. Incluye obras de sus años de estudiante en Düsseldorf y piezas más recientes, además de 13 cabezas de bronce de gran tamaño basadas en pequeños modelos de arcilla e inspiradas en los inviernos nevados del norte rural de Japón.
La popularidad de Nara en el mercado del arte se refleja en las próximas subastas. Su récord de subasta es de 25 millones de dólares, alcanzado por la pintura «Cuchillo detrás de la espalda» en Hong Kong en 2019. Entre las otras obras programadas para la venta hay una pintura con un precio estimado de 10 millones de dólares, una escultura de bronce estimada en 1 millón de dólares y una pintura de 2001 estimada en 5 millones de dólares.
Sin embargo, el alcance de Nara no se limita a los coleccionistas que pueden comprar obras originales. Como señaló un fan en un video de TikTok sobre un cenicero que había tenido durante años, los objetos con imágenes del artista pueden ofrecer una forma de convivir con la obra de un artista cuyas pinturas quedan fuera del presupuesto de muchas personas. Para los fans más jóvenes, esos objetos quizá sean el primer encuentro con Nara y una vía que los lleve desde unos personajes familiares hasta el artista que los creó.
Fuentes: Architectural Digest.
