Para quienes hacen un seguimiento de sus objetivos de pérdida de peso, un Apple Watch puede ofrecer una estimación de las calorías quemadas. La cifra no es exacta: el reloj utiliza mediciones de la frecuencia cardíaca, datos personales, sensores de movimiento y GPS, y su precisión depende en parte de cómo se lleva y se configura.
En primer lugar, lleva el reloj ceñido, pero no apretado, con el sensor de frecuencia cardíaca bien apoyado contra la piel. Debe quedar por encima del hueso de la muñeca y permanecer en su sitio, en lugar de girar mientras te mueves.
En segundo lugar, comprueba que tus datos personales estén actualizados, sobre todo a medida que cambia tu peso. La calibración también puede ayudar. En el iPhone enlazado, activa «Calibración de movimiento y distancia» en «Servicios de localización» y «Servicios del sistema». Después, con el reloj puesto, camina durante 20 minutos a tu ritmo habitual por un terreno llano y con una vista despejada del cielo. La cobertura densa de árboles y los edificios altos pueden afectar la recepción del GPS.
En tercer lugar, selecciona el modo de entrenamiento que mejor se adapte a tu actividad. El Apple Watch usa distintos algoritmos según los patrones de movimiento, por lo que elegir un modo pertinente puede influir en la estimación de calorías. Por ejemplo, el artículo original informa de una cifra media de calorías más alta al usar el modo de entrenamiento por intervalos de alta intensidad en sesiones de HIIT que al usar el modo de entrenamiento de fuerza funcional.
Incluso con estos ajustes, el reloj no puede proporcionar una medición definitiva del gasto energético total. El artículo recomienda consultar a un médico para recibir asesoramiento personalizado sobre la pérdida de peso y destaca la importancia de una dieta equilibrada, el movimiento regular y la salud en general.
Fuentes: Tom's Guide.